
“See the lonely girl,
out on the weekend,
trying to make it pay”
out on the weekend,
trying to make it pay”
Mira al chico solitario, trae en sus manos una flor marchita, camina por las calles buscando cosas que cree perdidas. Cuando se encuentra con alguien intenta hablar, pero las lágrimas le hacen un nudo en la garganta que le impide comenzar. Han pasado ya varios días y noches cálidas desde que le engañaron otra vez; alguien lo engañó otra vez, decía que le amaba, pero no lo quiere volver a ver. Se siente por debajo de todo el mundo. Últimamente la gente que le rodea ha optado por guardar sus secretos y desterrarlo de sus vidas.
Mira al chico solitario, trae en sus manos una caja de sueños, camina por las calles buscando cosas que cree perdidas. Aguarda en la estación del subterráneo, esperando a alguien que nunca va a llegar, unos dicen que tiene un pacto con la muerte, otros dicen que está loco. Ambas cosas son verdaderas. Sus ojos marrones claman por un consuelo que jamás será mitigado.
Mira al chico solitario, trae una máscara que cubre su verdadero miedo ante las adversidades de la vida, a veces sueña que está en un mundo en el que tiene una vida envidiable, otras veces sueña que se encuentra en una isla desierta muriendo de tristeza.
Mira al chico solitario, visitando los panteones y comiendo lombrices, sus padres creen que vive en una mentira, si tan solo supieran como ha tenido que lidiar con sus monstruos internos no pensarían lo mismo.
Mira al chico solitario, escondido un rincón frío y lóbrego, temeroso de ser descubierto; ajeno al amor, metido en una carcasa llamada cuerpo, de la cual no es dueño. No tiene derecho a ser amado por que cuando era niño le quitaron aquella esencia que hace que todos te sigan.
Mira al chico solitario, escribiendo lo que piensa para solventar el dolor que le carcome, todos escriben sobre amor, pero él escribe sobre tristeza; un sentimiento al cual todos temen, pero él ha tenido que lidiar con eso varias etapas de su vida, a veces cree que es el único sentimiento capaz de inundar su alma.
Mira al chico solitario, ahogando sus gritos en la almohada y enjugando sus lágrimas; lágrimas nocturnas que nadie puede escuchar, por que aunque no lo reconozca sigue sintiéndose triste por que su Sol de media noche se ha ido dejándolo en una isla de dolor.
LEFTY GAGA.






